El virrey respondió a la solicitud de los estancieros de la zona encabezados por el Capitán Juan Alonso de Torres quienes buscaban protección ante los constantes ataques de los naturales.
El mandato detalla la importancia de fundar una población que favoreciera la seguridad de las minas de Guanajuato y Comanja, así como la pacificación de los grupos que se encontraban alzados. En él se instruye al doctor Juan de Orozco, alcalde de la Corte y Cancillería, a inspeccionar el valle y seleccionar el lugar más conveniente para establecer la nueva población.
El Mandato Virreinal:
Don Martín Enríquez, virrey, gobernador y capitán general por su majestad en esta Nueva España y presidente de la Audiencia Real que en ella reside, etc. “Por cuanto soy informado que en los llanos de los chichimecas, en el valle que se dice de Señora, hay comodidad para poderse fundar y poblar una ciudad o villa de españoles, y que en la parte donde se funde y pueble será de gran utilidad y provecho para la pacificación de los indios que en los dichos valles andan alzados y rebelados del servicio de su majestad, y para que se eviten los daños que hacen, especialmente en las minas de Guanajuato y Comanja.
Atento a lo cual, y considerando que el doctor Juan de Orozco, alcalde de esta
Corte y Cancillería, anda en los dichos llanos, por mi teniente de capitán general, castigando y pacificando a los indios, por la presente le cometo, encargo y mando que vaya al valle que llaman de Señora y vea la parte y lugar que sea más cómoda para fundar la población.
Y habiendo cien vecinos que se obliguen a estar y residir allí diez años, pueble la población con título de ciudad, que se intitule y llame la ciudad de León; y si no hubiere tanta cantidad y hubiere cincuenta que se obliguen a lo ya mencionado, por ahora sea villa del mismo nombre, con la condición de que haya la dicha cantidad de vecinos.
Yo doy licencia y facultad para que se funde y pueble de españoles, conforme a la traza que el alcalde diere, y cada y cuando que la población llegare a los cien vecinos, se intitule y llame ciudad, que en ella asentaren, poblaren y vivieren…”
Don Martín Enríquez de Almansa, IV Virrey de la Nueva España.
Este mandato virreinal constituye el acto jurídico que marca el inicio formal de la historia de León, antecediendo a su fundación material. Con este documento se marca el inicio de 450 años de Historia de León.